Hola, ¿habeis viajado alguna vez en tren?
No, no digais que si a coro que ya se que montar habeis montado. Me refiero a viajar.
Yo sólo (soy un rebelde, acentúo el "sólo") una vez... y por que el de al lado se iba liando un porro que si no ni de coña.
Hay que ver como está el mundo. Yo os juro que por la calle me encuentro de todo, pero un viaje en tren (o cualquier transporte público) es una odisea digna de ser contada.
Odio el tren, es algo con lo que no puedo, intento tomarmelo con humor pero un chasquido
me lo impide, “oh ¿qué será?” Ya te lo digo yo, ¡es la señora de enfrente que está masticando un chicle como si le fuera la vida en ello! ¿Pero que pretende sacar de él?¿Petroleo?¿Oro? ¡No lo se!
Pero a mi me saca de mis casillas, CHAK CHAK CHAK CHAK... “PARA COÑO” es lo que piensas en tu interior mientras levantas la vista del 20Minutos (esa lista de anuncios con noticias), entonces surge una lucha digna de Harry Potter y Voldemort. Tu levantas tu vista y la clavas en sus frios
y desalmados ojos que vagamente se clavan en los tuyos como diciendo: “se que te jode mamón” entonces sucede algo de lo más estupido que he visto hacer a un humano en un tren:
1º: Frunces el ceño, pero lo justo para poner cara de medio enfadado medio disgustado con su actitud.
2º: Echas una mirada rápida al de al lado como diciendo “a este le estas dando también por culo”
3º: El de al lado baja la vista a su libro de Ken Follet y CHAK CHAK CHAK CHAK...
Entonces en ese momento decides que lo mejor será ponerte los cascos y proseguir el viaje.
Cojes el iPod y le das al play “Oh es una canción de mi grupo favorito” <Click> Siguiente canción, “Ahhh la canción con la que conquisté a mi novia” <Click> <Pum Papumpam Pum>
“¿pero que c...?” Entonces creyendo que tu movil ha empezado a microexplotar por dentro te
quitas los cascos y ves que en el asiento de detrás se ha sentado un chico de unos 16 años del
que diremos que viaja con el chándal del Madrid que regalan en el AS, con los calcetines por
encima de la goma del pantalón, como Robinson Crusoe, y con unas zapatillas “Puma Ferrari”
que de Ferrari tienen el precio y nada más. Bueno pues este espécimen al que denominaremos
Cani se sienta detrás de nosotros y ahorrandonos buscar una canción en el iPod hace <Click> portodo el vagon y nos deleita con una lírica digna de Bécquer en versión reggeateón que dice:
“Pal carajo los capricho si aunque tenga chicho
Yo me la chicho le empujo el bicho
Si a ultima hora cualquier roto saca leche
Ella me dice q en la cara se la eche”
No sigo por que puede que esto lo lea mi madre y por que... “a mi también me gusta jiji”. NO.
Total que boquiabierto me doy la vuelta y digo:
-Perdona pero ¿podrías bajarlo y ponerte unos cascos?
A lo que él me responde:
-No.
Así de claro amigo, un rotundo no, claro ahora me explico cosas como el 11-M. Yo siempre he
pensado que no fue por enviar tropas a Iraq, lo que de verdad pasó es que el hijo de uno de
estos tipos volvió de intercambio de esta guisa y claro, que si “esto en mi casa no lo permito”
que si “Ahmed no le tires piedras a esa mujer, no hasta mañana”. Claro joder si esque vienen a
España, viajan en tren y les asalvajamos, pues al final como le dijeron a Luis XVI “Hay que cortarpor lo sano”.
Hay cosas que le fascinan a uno como por ejemplo esos libros que se lee la gente. Yo no se si lo llevan para leer o para fortalecer la espalda de camino al trabajo, que libros por favor no se
veían tantas páginas desde el historial de Berlusconi.
Otras personas que yo considero heroes son los llamados durmientes, son aquellos con pinta
de haber estado en un after pero bien vestidos, que entran al tren, se dejan caer en el
asiento y se duermen, casi sin respirar (que tu te preguntas si está muerto o no) pero caes en lacuenta de que no, porque lleva una power balance. Y justo en la parada que menos te lo esperas como llamados por el lado oscuro de la fuerza (o el olor de la carne cual zombie) se levantan y
se bajan en su parada.
Por otra parte están esos canis que demuestran empatía y que hacen botellones, repito
BOTELLONES en el cambio de vagón. Yo lo he visto, yo volvia a casa un viernes por la noche y
me encontré a dos chicos con un brick de Don Simón “tiento pa’ ti tiento pa’ mi” entre las dos
puertas.
Pero de pronto el cielo se abre al oirse <<Ding don ping: próxima parada Atocha>> Los ojos te
lloran, el corazón se te llena de alegría, un unicornio te saluda y entonces:
TA TA TA TA TA PLAC PLAC te lanzas al suelo al grito de “cuerpo a tierra” y pensando en lo peor y cuando alzas la vista ¿cual es tu sorpresa? Toda esa gente que parecía tan normal se ha
levantado de esos asientos plegables como si les ardiera el culo. El caso es que se bajan y
cuando se cierran las puertas y empieza el trayecto más maravilloso de tu vida piensas:
Mierda...Era mi parada.
No, no digais que si a coro que ya se que montar habeis montado. Me refiero a viajar.
Yo sólo (soy un rebelde, acentúo el "sólo") una vez... y por que el de al lado se iba liando un porro que si no ni de coña.
Hay que ver como está el mundo. Yo os juro que por la calle me encuentro de todo, pero un viaje en tren (o cualquier transporte público) es una odisea digna de ser contada.
Odio el tren, es algo con lo que no puedo, intento tomarmelo con humor pero un chasquido
me lo impide, “oh ¿qué será?” Ya te lo digo yo, ¡es la señora de enfrente que está masticando un chicle como si le fuera la vida en ello! ¿Pero que pretende sacar de él?¿Petroleo?¿Oro? ¡No lo se!
Pero a mi me saca de mis casillas, CHAK CHAK CHAK CHAK... “PARA COÑO” es lo que piensas en tu interior mientras levantas la vista del 20Minutos (esa lista de anuncios con noticias), entonces surge una lucha digna de Harry Potter y Voldemort. Tu levantas tu vista y la clavas en sus frios
y desalmados ojos que vagamente se clavan en los tuyos como diciendo: “se que te jode mamón” entonces sucede algo de lo más estupido que he visto hacer a un humano en un tren:
1º: Frunces el ceño, pero lo justo para poner cara de medio enfadado medio disgustado con su actitud.
2º: Echas una mirada rápida al de al lado como diciendo “a este le estas dando también por culo”
3º: El de al lado baja la vista a su libro de Ken Follet y CHAK CHAK CHAK CHAK...
Entonces en ese momento decides que lo mejor será ponerte los cascos y proseguir el viaje.
Cojes el iPod y le das al play “Oh es una canción de mi grupo favorito” <Click> Siguiente canción, “Ahhh la canción con la que conquisté a mi novia” <Click> <Pum Papumpam Pum>
“¿pero que c...?” Entonces creyendo que tu movil ha empezado a microexplotar por dentro te
quitas los cascos y ves que en el asiento de detrás se ha sentado un chico de unos 16 años del
que diremos que viaja con el chándal del Madrid que regalan en el AS, con los calcetines por
encima de la goma del pantalón, como Robinson Crusoe, y con unas zapatillas “Puma Ferrari”
que de Ferrari tienen el precio y nada más. Bueno pues este espécimen al que denominaremos
Cani se sienta detrás de nosotros y ahorrandonos buscar una canción en el iPod hace <Click> portodo el vagon y nos deleita con una lírica digna de Bécquer en versión reggeateón que dice:
“Pal carajo los capricho si aunque tenga chicho
Yo me la chicho le empujo el bicho
Si a ultima hora cualquier roto saca leche
Ella me dice q en la cara se la eche”
No sigo por que puede que esto lo lea mi madre y por que... “a mi también me gusta jiji”. NO.
Total que boquiabierto me doy la vuelta y digo:
-Perdona pero ¿podrías bajarlo y ponerte unos cascos?
A lo que él me responde:
-No.
Así de claro amigo, un rotundo no, claro ahora me explico cosas como el 11-M. Yo siempre he
pensado que no fue por enviar tropas a Iraq, lo que de verdad pasó es que el hijo de uno de
estos tipos volvió de intercambio de esta guisa y claro, que si “esto en mi casa no lo permito”
que si “Ahmed no le tires piedras a esa mujer, no hasta mañana”. Claro joder si esque vienen a
España, viajan en tren y les asalvajamos, pues al final como le dijeron a Luis XVI “Hay que cortarpor lo sano”.
Hay cosas que le fascinan a uno como por ejemplo esos libros que se lee la gente. Yo no se si lo llevan para leer o para fortalecer la espalda de camino al trabajo, que libros por favor no se
veían tantas páginas desde el historial de Berlusconi.
Otras personas que yo considero heroes son los llamados durmientes, son aquellos con pinta
de haber estado en un after pero bien vestidos, que entran al tren, se dejan caer en el
asiento y se duermen, casi sin respirar (que tu te preguntas si está muerto o no) pero caes en lacuenta de que no, porque lleva una power balance. Y justo en la parada que menos te lo esperas como llamados por el lado oscuro de la fuerza (o el olor de la carne cual zombie) se levantan y
se bajan en su parada.
Por otra parte están esos canis que demuestran empatía y que hacen botellones, repito
BOTELLONES en el cambio de vagón. Yo lo he visto, yo volvia a casa un viernes por la noche y
me encontré a dos chicos con un brick de Don Simón “tiento pa’ ti tiento pa’ mi” entre las dos
puertas.
Pero de pronto el cielo se abre al oirse <<Ding don ping: próxima parada Atocha>> Los ojos te
lloran, el corazón se te llena de alegría, un unicornio te saluda y entonces:
TA TA TA TA TA PLAC PLAC te lanzas al suelo al grito de “cuerpo a tierra” y pensando en lo peor y cuando alzas la vista ¿cual es tu sorpresa? Toda esa gente que parecía tan normal se ha
levantado de esos asientos plegables como si les ardiera el culo. El caso es que se bajan y
cuando se cierran las puertas y empieza el trayecto más maravilloso de tu vida piensas:
Mierda...Era mi parada.
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